Barcelona es una ciudad excelentemente conectada tanto con el resto de España como con el extranjero.
Las formas más comunes de llegar a Barcelona son en coche, avión y tren.
Para organizar el viaje a Barcelona lo más recomendable es utilizar un planificador de rutas como los que tienen Google Maps y la Guía Repsol.
La Estación de Barcelona Sants es una de las más concurridas de España y sólo es superada en volumen de pasajeros por la Estación de Atocha de Madrid.
Los nuevos trenes de alta velocidad (AVE) permiten llegar desde Madrid hasta Barcelona en dos horas y treinta minutos, o desde Zaragoza en una hora y treinta minutos.
Se trata de trenes muy cómodos y rápidos, aunque las tarifas no son demasiado asequibles. Siempre existe la opción de viajar en los trenes regionales, aunque la duración y la comodidad no son comparables a los anteriores.
Podéis consultar los horarios y tarifas en la web de Renfe:
Para los que viajan desde las islas o residen a gran distancia de Barcelona, incluso fuera de España, las aerolíneas de bajo coste suelen ser una alternativa bastante más asequible a los trenes en numerosas ocasiones.
Para conocer más sobre el aeropuerto y saber cómo llegar desde allí hasta el centro de la ciudad, puedes consultar aquí: Aeropuerto de Barcelona.
Compañías de bajo coste que vuelan a Barcelona:
Para los que viajan desde las islas siempre existe la opción de llegar hasta Barcelona en barco. Existen dos importantes compañías de transporte marítimo que realizan los trayectos: Transmediterránea y Balearia.
Utilizando los siguientes enlaces podréis acceder a las páginas web de las compañías para consultar los horarios y las tarifas:
El autobús es una de las opciones más asequibles para llegar hasta Barcelona, aunque el tiempo de trayecto la convierte en la opción menos recomendable.